Lo más reciente

CORRIGIENDO MALOS ENTENDIDO ACERCA DE LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

2 Tesalonicenses 2


Como hemos visto en la lección anterior, la segunda venida de Cristo tendrá un doble efecto o consecuencia: descanso eterno y la máxima gloria para su iglesia sufriente; y la máxima retribución de castigo a los que la han hecho sufrir.

2 Tes. 1: 6 Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, 7 y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 8 en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, 10 cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros).


Ya Pablo había aclarado lo que sucedería con los creyentes que hubiesen muerto antes del retorno de Cristo 1 Tes. 4:13-18). También había disipado sus dudas en cuanto “al tiempo y las ocasiones” (señales) que “advertirían” la inmediatez de retorno (1 Tes. 5:1-11). Y, además, les había encomiado su prevalencia en la persecución y tribulación, y animado a no desmayar, porque en su retorno, Cristo haría justicia eterna para bien de ellos y castigo de sus enemigos 2 Tes. 1).


A todas luces era obvio que ese día no había llegado: el retorno de Cristo estará acompañado de unas manifestaciones públicas que no habían sucedido. Tampoco había sucedido la resurrección, el arrebatamiento (“reunión con Él”), y el juicio condenatorio de los enemigos del Señor, su Evangelio e Iglesia. En adición, Pablo vuelve a traer ante su consideración dos eventos insoslayables: la apostasía y la manifestación del hombre de pecado.


Ahora en el capítulo 2 Pablo tiene por necesidad que corregir otro malentendido o confusión de la iglesia de Tesalónica respecto al retorno de Cristo. Por algo que no está del todo claro, la iglesia de Tesalónica había sido turbada o desconcertada con la extraña enseñanza de que “el día del Señor había llegado”. Esta enseñanza no se conformaba a lo que el apóstol Pablo ya les había enseñado cuando estuvo entre ellos y en la carta anterior. En el capítulo 2 Pablo tiene por necesidad que corregir otro malentendido o confusión de la iglesia de Tesalónica respecto al retorno de Cristo.


Tenemos que admitir con toda honestidad y humildad, que aunque evidentemente los hermanos de Tesalónica habían sido “advertidos” al respecto durante la estadía de Pablo entre ellos, y ellos sabían perfectamente de qué se trataba, no ha estado así de claro para las generaciones siguientes. Estamos frente a uno de los pasajes bíblicos más controversiales y que más especulaciones ha soportado. Advertimos que no han faltado quienes, particularmente acerca del hombre de pecado, han tenido que decir “sólo Dios sabe de quién se trata”. Igualmente, complicado ha sido tratar de establecer categóricamente “qué o quién” impide su manifestación.


Comencemos por lo que está claro


1. Todo parece indicar que este pasaje se refiere a la misma y única segunda venida o retorno de nuestro Señor Jesucristo. Lo que varía no es el hecho en sí mismo sino cada aspecto o perspectiva que Pablo ha tenido que aclarar acerca del mismo.


2. Los tesalonicenses estaban bien informados acerca de la apostasía y la manifestación del hombre de pecado. Sabían de qué se trataba en ambos casos. - 2:3-5


3. Los tesalonicenses sabían lo que detenía su manifestación en ese momento. – 2:6 Pero, a su debido tiempo ocurriría inevitablemente.


4. La acción “del misterio de iniquidad” que acompaña al hombre de pecado e hijo de perdición ya estaba presente y los hermanos de Tesalónica podían identificarla. – 2:7


5. El advenimiento y manifestación del hombre de pecado es por obra directa de Satanás. – 2:9


6. Su manifestación y obra llegará a su fin cuando Cristo se manifieste gloriosamente en venida. – 2:8


7. La manifestación y obra del hombre de pecado tiene que ver con la oposición a Dios, su amor y su verdad. – 2:4, 9, 10


8. El rechazo a la verdad tendrá como consecuencia el ser arrastrado por la mentira de Satanás para su propia justificada condenación. – 2:11-12


9. Todo indica que esto acontecerá antes de la venida del Señor, durante la era de la Iglesia y la evangelización, y que ya no habrá una segunda oportunidad para los incrédulos, desobedientes e injustos. – 2:10-12


Ahora, tratemos de lo que no está claro


1. La posibilidad de un rapto secreto de la Iglesia (la venida de Cristo por la Iglesia), seguido de un periodo de siete años de Gran Tribulación, luego del cual acontecerá la segunda venida de Cristo (con la Iglesia) o manifestación de El Día del Señor.


2. Asegurar que 1 Tes. 4:13-18 es algo distinto y distante de 2 Tes. 2

.

3. La identificación precisa del hombre de pecado y lo que lo detiene.

4. Qué es lo que ya está presente y en acción del “misterio de iniquidad”?


5. Qué significa “sea quitado”, qué es lo que será quitado y cuándo será quitado.


ESQUEMA CLÁSICO REFORMADO

ESQUEMA CLÁSICO DISPENSACIONALISTA